TRATAMIENTOS
PAUTAS
DE ACTUACIÓN EN EL TRATAMIENTO DE AFECCIONES
Tan
importante como la técnica a utilizar resulta el ambiente donde lo realicemos.
Deberemos de buscar, si es posible, un sitio tranquilo, lejos de distracciones
(a mi personalmente me resulta imposible darle un masaje a mi perra si está
viendo una pelota), cómoda para el perro y para la persona que da el masaje.
El
bulldog resulta ser el paciente ideal: es tranquilo y acepta bien el masaje pero
también resulta muy difícil averiguar donde le duele, cualquier otro perro si
presionamos una zona lesionada se quejaría,
se movería o simplemente nos mirará las manos, el bulldog seguirá
impasible como si le estuviésemos acariciando.
El
masaje es comunicación, debemos de estar atentos a recibir a través de
nuestras manos pequeños mensajes, poco a poco iremos distinguiendo cuando están
sus músculos tensos, demasiado relajados o contracturados.
La
manera de aprender el masaje es practicando, pero si nunca se ha experimentado
lo mejor es su práctica en personas, ya que si manipulamos mal quien lo recibe
nos puede rectificar: si le producimos dolor, si es demasiado rápido, si no le
agrada, etc. Aprendemos tanto, dando como recibiendo el masaje. Cuando hayamos
conseguido que tras el masaje en la espalda, a otra persona, nos diga lo bien
que se encuentra estamos preparados ya para manipular a nuestro perro. Al
principio nos costará mucho trabajo y esfuerzo físico, pero poco a poco nos
resultará más fácil y menos doloroso para nuestras articulaciones. Siempre
que nos pongamos a iniciar un masaje debemos de pensar los beneficios que va
a sentir nuestro perro. Todos de manera inconsciente cuando vemos que se
hace daño en una pata durante su juego, instintivamente se la cogemos y la
acariciamos creyendo que eso le puede aliviar, esa actitud es la que debemos de
adoptar. ¡Debemos de creer en nosotros y en nuestras manos!.
Que
a nadie le extrañe si un día se nos acerca y nos pide otro masaje, eso habrá
significado que lo hemos hecho bien.
En
los casos de cojeras deberemos de consultar antes con el veterinario para saber
el tipo de lesión y siempre preguntarle si está indicado el masaje en ese
caso.
A
continuación describiremos algunas pautas de actuación en diferentes
situaciones:
Agotamiento.
Deberemos
de activar al perro. Deberemos de actuar sobre todo el perro. Tiempo aproximado
de dedicación al masaje 20 minutos. Este tiempo es orientativo, en caso de
tener más o menos disponible debe de repartirse como aparece reflejado en los
porcentajes.
1.
Roce superficial: 2 minutos (10 %).
2.
Estiramiento: 4 minutos (20 %).
3.
Amasamientos: 8 minutos (40 %).
4.
Percusiones fuertes y rápidas: 4 minutos (20 %).
5.
Fricciones: 2 minutos (10 %).
Nerviosismo.
Podemos
utilizar el masaje para intentar relajar a un perro que esté muy excitado o
inquieto. Deberá de ser un masaje general por todo el perro de aproximadamente
10 minutos de duración.:
Pautas:
1.
Roce superficial: 2 minutos (20 %).
2.
Percusiones suaves: 6 minutos (60 %).
3.
Fricciones: 2 minutos (20 %).
Sobrecarga
muscular y Agarrotamiento.
Ante
esto deberemos de intentar relajar al perro. Masaje general de unos 20 minutos
de duración.
1.
Roce superficial: 2 minutos (10 %).
2.
Estiramiento: 8 minutos (40 %).
3.
Amasamientos: 4 minutos (20 %).
4.
Percusiones suaves: 4 minutos (20 %).
5.
Fricciones: 2 minutos (10 %).
Contracturas.
Detectamos
donde se encuentra una contractura cuando al pasar nuestros dedos sobre un músculo
notamos como un nudo. En este caso sólo daremos el masaje en esa zona y en sus
alrededores, no es preciso actuar sobre todo el perro. Duración 10 minutos.
1.
Roce superficial: 1 minuto (10 %).
2.
Estiramientos: 3 minutos (30 %).
3.
Amasamientos: 3 minutos (30 %).
4.
Percusiones: 2 minutos (20 %).
5.
Fricciones: 1 minuto (10 %).
Luxaciones
y Esguinces.
En
este tipo de lesiones deberemos de actuar después del tratamiento veterinario y
por indicación del mismo y tras el período de reposo que él nos marque.
Duración 20 minutos.
1.
Movilizaciones del miembro afectado.
2.
Roce superficial: 2 minutos (20 %).
3.
Percusiones: 4 minutos (40 %).
4.
Fricciones: 4 minutos (40 %).
5.
Para tonificar la musculatura que está disminuida utilizaremos:
-
Amasamientos: 3 minutos (30 %).
-
Percusiones: 5 minutos (50 %).
-
Fricciones: 2 minutos (20 %).
Displasia
de cadera.
Se
produce por una subluxación en la articulación de la cadera lo que va a
producir un desgaste en el cartílago que cubre las superficies de las
articulaciones y por consiguiente dolor.
Casi
todos los bulldogs tienen en mayor o menor grado displasia, pero debido a su
estatura y su longevidad no suele dar tantos problemas invalidantes como en el
caso del Pastor Alemán.
El
masaje no va aportar grandes beneficios a la articulación, si no simplemente,
intentar disminuir el dolor. Deberá de ser un masaje general muy suave por todo
el perro de aproximadamente 10 minutos de duración. No debemos de hacer hincapié
en la zona de la cadera, ni intentar movilizar sus patas traseras, simplemente
intentar relajar al perro.
Pautas:
1.
Roce superficial: 2 minutos (20 %).
2.
Percusiones suaves: 6 minutos (60 %).
3.
Fricciones: 2 minutos (20 %).
Artrosis.
En
esta patología, al igual que en el caso anterior, lo único que podemos hacer
es intentar relajar la musculatura y así que disminuya el dolor.
Masaje
en la zona de unos 10 minutos de duración.
1.
Roce superficial: 1 minutos (10 %).
2.
Estiramiento: 4 minutos (40 %).
3.
Amasamientos: 2 minutos (20 %).
4.
Percusiones suaves: 2 minutos (20 %).
5.
Fricciones: 1 minutos (10 %).

Autores:
Mª Jesús Souto Blanco .Diplomada en Fisioterapia
Marta Blanco Tuya. Diplomada en Quiromasaje y Masoterapia
Agosto de 2002
